Miles de usuarios son víctimas cada año de fraudes originados a través de Internet realizados por personas o entidades que buscan siempre el beneficio eocnómico por medio de la estafa y el engaño, por eso es que ante esta creciente tendencia lo mejor es aprender a reconocer este tipo de fraudes como la mejor arma de defensa. Tradicionalmente todos funcionan de la misma manera, suelen encontrarse en los sitios de anuncios clasificados online o llegar por correo electrónico ofreciendo gratuitamente este tipo de servicios.
En estos avisos clasificados instan al usuario a realizar alguna acción proactiva como llamar por teléfono o envíar un fax, y al contestar se inicia una conversación que busca ganar la confianza de la víctima, terminando siempre en el pedido de una cantidad de dinero por diferentes motivos, ya que el objetivo de estos fraudes vía online es siempre el mismo, conseguir estafar a los usuarios para obtener cuantías económicas que pueden ir desde los 500 hasta los miles de dólares.
El principal problema que subsiste detrás de este tipo de timos es que la mayoría de las víctimas no los denuncian, o si lo hacen raramente llegan a recuperar sus pérdidas, ya que el rastro de estos ciberdelincuentes se suele perder en la red. Debido a esto la mejor defensa es aprender a reconocerlos, cuando entremos en un sitio de avisos clasificados leamos detenidamente cada anuncio analizando el servicio ofrecido, comprobando si la oferta es viable o no, de esta manera evitaremos convertirnos en la próxima víctima de los fraudes en Internet.


