En Argentina, como una forma de combatir la explotación sexual, hace un mes atrás se firmó un decreto presidencial que prohíbe a los medios periodísticos la publicación de anuncios clasificados que contengan la promoción de sexo pago. No obstante, a pesar de la entrada en vigencia de este decreto, las redes de prostitución que funcionan en las diferentes ciudades parecen haber encontrado una forma de brular dicha regulación.
Para poder seguir promocionando sus servicios, utilizan otra forma de captar la atención de los posibles clientes a través de anuncios clasificados en Argentina. Ahora ya no se publican avisos con ofertas explícitas de servicios sexuales y prostitución, pero desde la entrada en vigencia del decreto comenzó a crecer la cantidade de anuncios donde en la mayoría de los casos mujeres ofrecen servicios de masajes.
Bajo el título de “masajas relajantes de alto nivel”, o “masajes solo para clientes exigentes”, estos avisos que en un primer vistazo parecen solo ofrecer servicios de masajistas, en realidad esconden ofertas de servicios sexuales. Al llamar al teléfono que se indica en el anuncio clasificado, se comprueba que lejos de un método donde se utilizan piedras, electródos u otras teénicas, se trata de una trabajadora sexual que ofrece sus servicios personalizados con una tarifa que oscila entre los 150 y los 300 pesos.

